Ultraderecha o fascismo: Precisiones políticas para definiciones estratégicas del siglo XXI

Comité Editorial Revista Estrategia

“A los peligrosos distanciamientos y a los nuevos reclutamientos de las fuerzas que son provocados por su política, el fascismo reacciona haciendo gravar sobre toda la sociedad el peso de una fuerza militar y un sistema de opresión que tiene a la población sujeta al hecho mecánico de la producción, sin posibilidad de tener una vida propia, de manifestar una voluntad y de organizarse para la defensa de sus propio intereses.”

A. Gramsci. La situación italiana y las tareas del P.C.I (1926)

Introducción: Lo contemporáneo y la comprensión general de los sucesos en parte de la izquierda chilena y latinoamericana

El ascenso de las derechas en el continente y particularmente en Chile son un fenómeno particularmente agresivo en la última década. Dicho sea de paso, tanto desde las trincheras ligadas a la academia como también a través de la elaboración del discurso que rodea a los movimientos y partidos de izquierda en los últimos años ha sido objeto de su despliegue y la articulación de su imaginario al respecto.

En relación con lo último, es importante destacar una serie de movimientos y partidos con una definición dogmática en su comprensión de la base matriz de las derechas en el país y en el continente. La base de esta comprensión (o incomprensión como plantea el presente artículo) guarda relación con el fenómeno del fascismo y la comprensión cabalidad del adversario en la lucha de clases.

La intención de polemizar respecto a la comprensión del conflicto abierto con la expresión política de la burguesía dominante en las circunstancias actuales está ligado con las carencias estratégicas e incluso programáticas de las expresiones parlamentarias y extraparlamentarias en el seno de la clase trabajadora. Donde la táctica de la lucha abierta contra el fascismo aparece más bien ligada a una reivindicación socialdemócrata que a su vez llama al centro de la discusión una táctica superada por la historia en los albores de inicios del siglo pasado.

Posterior a la concesión en términos formales del poder por parte de la dictadura cívico-militar en Chile a las fuerzas progresistas pro neoliberales, no ha existido a juicio editorial un esfuerzo cohesionado en términos conceptuales pero por sobre todo tácticos por una definición nueva acerca del fenómeno de la ultraderecha o del fascismo de la última década.

Hacia una tesis del problema

En función de lo anteriormente expuesto, cabe entonces espacio para plantear que no existe una única definición dentro del campo marxista o crítico inserto en el polo de la izquierda chilena para la definición de la expresión política por derecha que hoy gobierna el país.

Respecto a lo anterior, la superación de dicha tensión radica en que debe existir un abordaje crítico de los fenómenos políticos contemporáneos que puedan contener en su programa y sus definiciones, tanto tácticas como estratégicas una lectura de las actuales expresiones en el alero de la lucha de clases.

Una definición del concepto: Una definición clásica y su situación en los países subdesarrollados

Theotonio Dos Santos, teórico brasileño en sus escritos respecto al Socialismo o Fascismo; el nuevo carácter de la dependencia y el dilema latinoamericano (1), presenta un preámbulo para caracterizar la serie de contradicciones que se alojan en el marco de la transición capitalista continental de inicios del siglo XX hasta las tensiones que se comienzan a marcar a inicios de los años 70’.

Para él, respecto a la lógica económica que engloba nuestro continente y la generación de pugnas por parte de la clase dominante están estrechamente vinculadas con el ascenso del gran capital monopólico, lo cual entra en tensión con aquellos representantes de la burguesía que sostienen a través del nacionalismo las banderas de la justicia social y del desarrollo interno, viéndose superado por el gran capital articulado con los mercados y la dirección internacional.

Es justamente ese proceso de conflicto interno entre la agudización del control monopólico interno a través del desarrollo industrial y la injerencia del capital internacional permite un primer atisbo respecto a la situación particular en Chile. Durante las últimas décadas como parte de la transformación neoliberal de las relaciones económicas, pero particularmente con la dirección de la ultraderecha (2) en el poder es posible concebir la agudización de dicha relación económica:

a. Si bien, en Chile sólo ha existido en las últimas décadas una economía dependiente y de extracción de recursos naturales, no deja de estar en evidencia la pugna respecto al control monopólico del capital interno como también la casi completa dominación del capital internacional. b. La política económica y orgánica internacional de la ultraderecha en Chile convive con alinearse a las definiciones del imperialismo norteamericano, inclusive si aquello entra en conflicto con la concepción nacionalista interna.

Dos Santos expresa muy claro en su obra la concepción de fascismo del siglo XX y su marco de entendimiento respecto a la pugna económico-política de la burguesía, tanto para países desarrollados como subdesarrollados.

Las naciones que ingresan atrasadas al mercado internacional en la dispuesta por la expansión de la organización nacional y el capital industrial se encuentran principalmente vinculadas con el fenómeno del fascismo; Alemania, Italia y España son a juicio del autor ejemplos del bonapartismo cuyas características exacerbadas son un expresión de la reorganización nacional de países industrialmente atrasados.

Por contraparte, el fenómeno fascista en países subdesarrollados es extremadamente contradictorio pues posiciona en conflicto la expansión nacional burguesa con los límites que plantea el imperialismo occidental, liderado en este caso por la política norteamericana.

Dicha contradicción propia de los capitales nacionales como internacionales en pugna, aparece una brecha sobre la cual considerar si la política que articula la burguesía en Chile se encuentra efectivamente alineada con una concepción del fascismo como expresión política vigente o si por el contrario, la burguesía en términos escalares no puede ser considerada sólo en el marco de lo nacional, sino de las directrices que la dominación imperial determina.

La crítica actual: Neoliberalismo autoritario y las grietas del siglo XXI

En términos de la vigencia de la discusión planteada, García Linera (3) realiza precisiones respecto al momento económico y político actual similares a los planteados por Dos Santos en la segunda mitad del siglo XX. En ese sentido, el marco de entendimiento actual está fuertemente ligado a la reconfiguración en las formas de acumulación vigente del neoliberalismo a nivel mundial.

Linera en ese sentido comprende que el autoritarismo moderno se encuentra vinculado a un declive cultural, político y económico propio del ciclo actual neoliberal. Y que dentro del programa de dicho autoritarismo reconoce como enemigos para su reproducción a la humanidad, el libre mercado y marca en su agenda el “achicamiento del Estado”. Elementos estrechamente relacionados con la política de Kast, Milei y una serie de caudillos por derecha en el contexto latinoamericano.

Para el autor por tanto, no es posible concebir esta definición acerca de la expresión política de la burguesía como fascismo, sino como neoliberalismo autoritario. Dentro de dicha concepción, Linera considera a la democracia como un antagónico de dicha expresión política.

“La democracia. Más democracia. Lo que pasa es que este neoliberalismo autoritario y fascistizado es producto de una gran decisión, de una divergencia que se ha dado en el sistema político y los esquemas culturales dominados “ A. García Linera. (3).

A nuestro juicio dicha concepción nos permite aseverar que existe una fuerte influencia del movimiento progresista y socialdemócrata en el continente por definiciones categóricas respecto a las expresiones políticas de la burguesía pero que no detentan diferencias programáticas o tácticas respecto a su política.

Al evaluar el momento actual y el ciclo de crisis y tensiones de los últimos años desde la revuelta del año 2019, es posible precisar que la apertura democrática desde finales de la década de los noventa hasta ahora cimentó las posibilidades políticas del ascenso de la ultraderecha en el país. La serie de reformas y transformaciones sociales y económicas son un eco al programa neoliberal definido por la dictadura de Pinochet.

El camino de transformaciones incluso de los últimos años lideradas por el Frente Amplio y el Partido Comunista responden en términos programáticos respecto a la definición del contendor en el plano electoral a una suerte de antítesis entre “democracia o fascismo”, lo cual a juicio editorial entra en el plano de una concepción previamente superada por la conformación de frentes únicos para enfrentar al fascismo europeo en los albores de la década del 30’.

Este es justamente una crítica y un punto de partida para las tesis planteadas en el presente artículo, la concepción del enemigo histórico cristalizado hoy en la dominación de la mayoría de poderes en Chile debe poseer un análisis crítico y una independencia teórica (incluso de clases) respecto al programa de la socialdemocracia.

Respecto a la realidad material, efectivamente la gobernabilidad de la ultraderecha está fuertemente ligada al uso masivo y desconsiderado de la fuerza, como también a la definición por decreto o fuera del marco constitucional, tal como se ha expresado en EEUU, Argentina o Chile, pero la contradicción de fondo respecto a las relaciones económicas y sociales son superiores a la definición de gobernabilidad en el marco democrático burgués para las fuerzas políticas de la clase trabajadora.

A modo de conclusión: Un aporte a las definiciones estratégicas del hoy están fuertemente vinculadas a las dimensiones que posee la burguesía en el panorama de la lucha de clases y que las expresiones políticas de la clase trabajadora muchas veces se ven encandiladas por la falta de definiciones estratégicas respecto a su horizonte y sus concepciones de transformación. El presente artículo buscó colaborar en el debate respecto a los planteamientos que desde la crítica pueden ser puestos en tela de juicio al calor de los acontecimientos tanto en latinoamérica como en el resto del mundo.

Referencias y notas

(1) Theotonio Dos Santos. Socialismo o fascismo; el nuevo carácter de la dependencia y el dilema latinoamericano. 1978. (2) En el artículo se utiliza ultraderecha como concepto aglutinador para hacer referencia a la expresión política gobernante de la burguesía, en línea con otros artículos publicados, sin perjuicio del debate que este mismo abre respecto a su comprensión. (3) Álvaro García Linera. Izquierda y neofascismo. 2023.